El BMW M3 E92 es la cuarta generación del BMW M3. Fue un modelo importante, ya que su desarrollo supuso diferentes retos. La marca quería dar un salto hacia adelante en términos de potencia para dejar atrás a sus rivales directos. De los 343 CV del M3 E46 se debían superar ahora los 400 CV. ¡Y todo esto sin recurrir al turbo! Así pues, los ingenieros se pusieron manos a la obra: en el Salón de Ginebra de 2007 estaba prácticamente listo.
La gente todavía seguía con el babero puesto tras el BMW M3 CSL E46, pero esto era otra historia. El BMW M3 E92 lucía unas tomas de aire más grandes, una espectacular cuádruple salida de escape en posición central y unas llantas de diez radios y 19 pulgadas. Estéticamente mantenía la discreción de anteriores modelos y como novedad, lucía el techo en fibra de carbono, una solución vista por primera vez en el CSL y que ayudaba a reducir el centro de gravedad.
Pero el protagonista absoluto de la cuarta generación del BMW M3 fue el motor V8 atmosférico de cuatro litros y 420 CV, asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades para enviar toda esa potencia y 400 Nm de par al eje trasero. Más tarde llegó también una transmisión automática de doble embrague y 7 velocidades, con levas tras el volante.
Con semejante torrente de potencia, el BMW M3 E92 era capaz de acelerar de cero a cien en 4,3 segundos, aunque con esta transmisión podía mejorar esa cifra en dos décimas de segundo. A mediados de su vida comercial se realizó una ligera renovación estética que no tuvo un gran reflejo en sus prestaciones, aunque algún medio estadounidense afirma haber conseguido un cero a cien en menos de cuatro segundos con un ejemplar de 2011.